La piscina cubierta del FEZ-Berlín destaca por sus posibilidades magníficas: Un ambiente singular con ofertas numerosas, que lo convierten el nadar en una vivencia. La piscina, que fue construida en 1979, comprende una sala espaciosa y luminosa de una altura de 8 metros y destaca por su creación artística individual. A parte de esto, especialmente las temperaturas agradables invitan no sólo a nadar, sino, sobre todo, a disfrutar el tiempo libre, a divertirse y a descansar – todo bajo el lema “dejar volar el alma”.